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Centro de Arbitraje y Mediacin de la OMPI

 

DECISIN DEL PANEL ADMINISTRATIVO

Hostelera y Jardines, S.L. v. Viveros Huerto del Cura S.A.

Caso No. D2006-0854

 

1. Las Partes

La Demandante es Hostelera y Jardines, S.L., Elche, Espaa, representada por Cuatrecasas Abogados, Alicante, Espaa.

La Demandada es Viveros Huerto del Cura S.A., Elche, Alicante, Espaa, representada por UBILIBET, Barcelona, Espaa.

 

2. Los Nombres de Dominio y el Registrador

La demanda tiene como objeto los nombres de dominio:

<huertodelcura.biz>;

<huertodelcura.info>;

<huertodelcura.net>;

<huertodelcura.org>.

El registrador de los citados nombres de dominio es Arsys Internet, S.L. dba NICLINE.COM

 

3. Iter Procedimental

La Demanda se present ante el Centro de Arbitraje y Mediacin de la OMPI (el “Centro”) el 7 de julio de 2006. El 10 de julio de 2006 el Centro envi a Arsys Internet, S.L. dba NICLINE.COM via correo electrnico una solicitud de verificacin registral en relacin con los nombres de dominio en cuestin. El 10 de julio de 2006 Arsys Internet, S.L. dba NICLINE.COM envi al Centro, via correo electrnico, su respuesta confirmando que la Demandada es la persona que figura como registrante, proporcionando a su vez los datos de contacto administrativo, tcnico y de facturacin.

El Centro verific que la Demanda cumpla los requisitos formales de la Poltica uniforme de solucin de controversias en materia de nombres de dominio (la “Poltica”), el Reglamento de la Poltica uniforme de solucin de controversias en materia de nombres de dominio (el “Reglamento”), y el Reglamento Adicional de la Poltica uniforme de solucin de controversias en materia de nombres de dominio (el “Reglamento Adicional”).

De conformidad con los prrafos 2.a) y 4.a) del Reglamento, el Centro notific formalmente la Demanda a la Demandada, dando comienzo al procedimiento el 14dejulio de 2006. De conformidad con el prrafo 5.a) del Reglamento, el plazo para contestar la Demanda se fij para el 3 de agosto de 2006. El Escrito de Contestacin a la Demanda fu presentado ante el Centro el 3 de agosto de 2006.

El Centro nombr a Luis H. de Larramendi como Experto el da 29 de agosto de 2006, recibiendo la Declaracin de Aceptacin y de Imparcialidad e Independencia, en conformidad con el prrafo 7 del Reglamento. El Experto considera que su nombramiento se ajusta a las normas del procedimiento.

Cuando ya el Experto haba preparado la decisin, el Centro le dio traslado de un escrito complementario presentado por la representante de la demandante con fecha 11de septiembre de 2006.

 

4. Antecedentes de Hecho

4.1. La sociedad demandante es titular en Espaa de los siguientes registros, debidamente concedidos y en vigor:

- Marca 1142398 HUERTO DEL CURA, en clase 42, depositada el 10deabril de 1986

- Rtulo de establecimiento 155315 HUERTO DEL CURA, vigente para la ciudad de Elche, depositado el 10 de abril de 1986.

4.2 Los nombres de dominio <huertodelcura.biz>, <huertodelcura.net> y <huertodelcura.org> fueron registrados a nombre de la demandada el 26deabrilde 2005, mientras que el dominio <huertodelcura.info> lo fue el 27deabril de 2005.

4.3 Ninguno de los nombres de dominio controvertidos contiene en la actualidad una pgina web propia, encontrndose simplemente “aparcados” por el Registrador.

 

5. Alegaciones de las Partes

A. Demandante

La demandante gestiona en exclusiva el jardn artstico nacional conocido como “Huerto del Cura” situado en la ciudad espaola de Elche. Este jardn es uno de los espacios botnicos ms conocidos de Europa.

Las consultas efectuadas a travs de diversos buscadores de Internet arrojan miles de resultados que hacen directa referencia al jardn y al hotel Huerto del Cura gestionados por la demandante.

La demandante es titular de los registros de marca y rtulo de establecimiento HUERTO DEL CURA antes mencionados, e igualmente es usuaria del nombre de dominio <huertodelcura.com>, titularidad de la sociedad Hotel Huerto del Cura, S.L. perteneciente a su mismo grupo empresarial.

El origen de las sociedades demandante y demandada se encuentra en las actividades mercantiles de los hermanos Orts Serrano, quienes en 1981, acordaron la segregacin de las actividades de jardinera, a las que se dedic la ahora demandada, y las propias de la gestin y explotacin del jardn artstico Huerto del Cura y del hotel, a la que se dedic la ahora demandante. Con el fin de articular esta segregacin de actividades y la correspondiente venta de acciones, los accionistas de la demandada celebraron un contrato que contena una serie de compromisos por los que los propietarios de la sociedad Jardinera Huerto del Cura, S.A., anterior denominacin de la demandada, se comprometan a cesar en toda utilizacin de la expresin Huerto del Cura, incluyendo su propia denominacin social, en un plazo mximo que expiraba el 31 de diciembre de 1997. La demandada ha incumplido claramente esa obligacin al registrar los nombres de dominio objeto de controversia y mantener adems en su denominacin social el distintivo HUERTO DEL CURA.

Los nombres de dominio controvertidos son idnticos a los registros de marca y rtulo de establecimiento de los que la demandante es titular.

La demandada carece de derechos o intereses legtimos sobre la denominacin HUERTO DEL CURA, puesto que conoca perfectamente la existencia de los signos distintivos HUERTO DEL CURA titularidad de la demandante. Adems, la falta de un uso efectivo de los nombres de dominio desde su registro permite igualmente deducir la falta de derechos o intereses legtimos sobre los mismos.

Los nombres de dominio fueron registrados de mala fe, ya que la demandada era plenamente consciente de que se correspondan con los signos distintivos titularidad de la demandada, que pueden calificarse de notorios, y todo ello en contra de los compromisos adquiridos en virtud del contrato firmado en 1991 antes mencionado. Adems, los nombres de dominio no coinciden con la denominacin aparentemente utilizada por la demandada para el desarrollo de sus actividades.

El hecho de que los nombres de dominio no hayan sido utilizados desde su registro debe considerarse como un uso de mala fe en el sentido previsto en la Poltica, tal y como han reconocido diversas decisiones de la OMPI.

Por todo ello, el demandante solicita que le sean transferidos los nombres de dominio <huertodelcura.net>, <huertodelcura.org>, <huertodelcura.biz> y <huertodelcura.info>.

En su escrito complementario de 11 de Septiembre, la demandante alega que la demandada ha registrado tambin otros nombres de dominio que implican una usurpacin de derechos de la demandante, lo que constituye una prueba de su mala fe.

B. Demandado

La demandante pudo en su momento haber registrado los nombres de dominio controvertidos, al igual que hizo con el nombre de dominio <huertodelcura.com>.

Hasta fecha muy reciente la demandada tena presencia en Internet precisamente a travs de la web “www.huertodelcura.com” titularidad de la demandante, y nicamente a raz de recientes disputas internas entre las empresas familiares, la demandante ha descolgado de dicha pgina la informacin relativa a la empresa demandada. La demandante, titular del dominio <huertodelcura.com>, comparta con la demandada la gestin de dicho dominio y el contenido albergado en l, clara muestra de la pacfica convivencia durante aos entre ambas partes bajo la denominacin HUERTO DEL CURA.

Pese al contenido de las estipulaciones contractuales invocadas por la demandante, es obvio que la voluntad que expresaban fue sustituida por otra distinta adoptada por las partes, que permiti que la demandada siguiera desarrollando sus actividades con la denominacin HUERTO DEL CURA de forma pacfica y con un nivel de concordia y entendimiento que viene refrendado por el hecho de que hasta fecha muy reciente ambas partes compartan la misma pgina web.

En virtud de los plazos de prescripcin de acciones establecidos en la Ley de Marcas espaola, la demandante no puede ya ejercitar acciones civiles contra la demandada, al haber tolerado durante ms de cinco aos el uso pacfico de la marca HUERTO DEL CURA por la demandada.

La demandada es titular de derechos e intereses legtimos sobre los nombres de dominio, como propietario del registro de marca espaol 2574705 DTIL HUERTO DEL CURA, en clase 29, solicitado el 15 de diciembre de 2003 y en vigor. Asimismo, la demandada ha venido operando de forma notoria bajo la denominacin JARDINERIA HUERTO DEL CURA y actualmente VIVEROS HUERTO DEL CURA.

No existe un registro de mala fe por parte de la demandada, puesto que es titular de los derechos de marca sealados.

Tampoco es admisible que la falta de uso de los nombres de dominio controvertidos implique mala fe, puesto que la demandada ha venido teniendo presencia continua en Internet a travs de la pgina web <huertodelcura.com> compartida con la demandante, hasta que sta en fecha reciente ha descolgado el contenido correspondiente a la actividad de la demandada. Asimismo, la demandada ha iniciado la preparacin de la prxima pgina web que utilizar para identificarse en Internet, segn se acredita documentalmente.

La demandada considera que la Poltica Uniforme no resulta aplicable a este caso, pues no nos encontramos ante un conflicto entre titulares de derechos marcarios por un lado y dominios por otro. Por el contrario, ambas partes son titulares de derechos marcarios y denominaciones sociales referidos a la denominacin controvertida.

 

6. Debate y conclusiones

6.1. Sobre la admisibilidad del escrito complementario presentado fuera de plazo por la demandante.

Como se ha sealado, la demandante present un escrito complementario cuando ya este experto haba preparado el borrador de la decisin, por lo que habr que determinar si el escrito merece ser tenido en consideracin, teniendo en cuenta que en principio resulta claramente extemporneo.

Este experto decide no tener en consideracin dicho escrito complementario por dos razones fundamentales: a) los hechos que la demandante pone de manifiesto no son circunstancias sobrevenidas, pues llama la atencin sobre la existencia de nombres de dominio que existan ya en fecha muy anterior, y b) tales hechos en cualquier caso no afectaran al fundamento principal de las conclusiones que a continuacin se exponen.

6.2. Examen de los requisitos para la aplicacin de la Poltica Uniforme.

A. Identidad o similitud hasta el punto de causar confusin

Es obvio que los nombres de dominio controvertidos resultan coincidentes con la denominacin del registro de marca HUERTO DEL CURA del que es titular la demandante, por lo que concurre la primera de las circunstancias previstas en el prrafo 4.a) de la Poltica Uniforme.

B. Derechos o intereses legtimos

La demandada ha acreditado su titularidad sobre un registro de marca espaol “DTIL HUERTO DEL CURA” plenamente en vigor, as como el hecho de haber venido operando de forma notoria bajo las denominaciones “JARDINERA HUERTO DEL CURA, S.A.” y en la actualidad “VIVEROS HUERTO DEL CURA, S.A.”.

Por consiguiente, la demandada es titular de derechos que le otorgan una legitimidad formal para el uso de la expresin “HUERTO DEL CURA”. En efecto, en lnea con lo sealado en la Poltica Uniforme en su prrafo 4.c), la demandada ha acreditado que en fecha muy anterior al inicio de la controversia ha venido utilizando un nombre que se corresponde en su parte fundamental con los nombres de dominio controvertidos, y que de hecho la empresa ha sido conocida en su actividad con razones sociales cuyo elemento central estaba precisamente constituido por la denominacin “HUERTO DEL CURA”.

Las afirmaciones realizadas por el demandante en el sentido de que la utilizacin por la demandada de la denominacin HUERTO DEL CURA constituye una violacin de las obligaciones contractuales entre las partes constituye una cuestin jurdicamente compleja que supera el objeto de los procedimientos sometidos a la Poltica Uniforme. Con independencia de que la demandante pueda acudir a los Tribunales espaoles para forzar a la demandada al cumplimiento de la estipulacin que invoca, el hecho es que el demandado ha acreditado la vigencia de un registro de marca que contiene como elemento principal la denominacin HUERTO DEL CURA y el hecho de haber venido operando bajo denominaciones sociales igualmente caracterizadas con la presencia de dicho elemento. Segn lo dicho, si efectivamente la demandante considera que la marca y denominacin social de la demandada constituyen una infraccin de sus derechos y un incumplimiento manifiesto de las obligaciones contractuales entre las partes, habr de acudir a los procedimientos judiciales correspondientes, pero lgicamente este Experto no puede cuestionar la validez de un registro de marca o una denominacin social que fueron debidamente inscritos en los registros pblicos espaoles competentes y se encuentran en vigor.

Al igual que suceda por ejemplo en Mawana Sugars Limited v alsugair, ibrahim, Caso OMPI No. D2005-1179, la demandada ha acreditado ser titular de un registro de marca y operar bajo una denominacin social que le otorgan legitimacin formal para ser titular de los nombres de dominio controvertidos, naturalmente sin perjuicio del derecho que asiste a la demandante a acudir a los procedimientos legales pertinentes para impugnar tales registros.

Por consiguiente, no concurre la segunda de las circunstancias necesarias para la estimacin de la demanda.

C. Registro y uso del nombre de dominio de mala fe

De lo expuesto en el punto anterior, es forzoso concluir que, al menos prima facie, no cabe apreciar mala fe en la conducta de la demandada, pues sta ha acreditado derechos sobre la denominacin que nos ocupa y el hecho de haber venido operando bajo la misma.

El reconocimiento de mala fe en la conducta de la demandada nicamente podra derivarse del incumplimiento contractual esgrimido por la parte actora. Sin embargo, como se ha sealado, no es el fin de la Poltica Uniforme el dilucidar controversias marcarias o contractuales entre las partes, sino el resolver los casos claros de ciberocupacin frente a los derechos marcarios de un demandante.

En este sentido, en la Decisin The Thread.com, LLC v. Jeffrey S. Poploff, Caso OMPI No. D2000-1470, el Experto se pronunciaba con claridad:

“This Panel is not a general domain name court, and the Policy is not designed to adjudicate all disputes of any kind that relate in any way to domain names. Rather, the Policy is narrowly crafted to apply to a particular type of abusive cybersquatting. To invoke the Policy, a Complainant must show that the domain name at issue is identical or confusingly similar to a mark in which the Complainant has rights, that the Respondent lacks rights or a legitimate interest in the domain name, and that the Respondent registered and used the name in bad faith. Policy 4(a). To attempt to shoehorn what is essentially a business dispute between former partners into a proceeding to adjudicate cybersquatting is, at its core, misguided, if not a misuse of the Polic.”

En la misma lnea cabe citar la Decisin Ast Sportwear, Inc v Steven R. Hyken, Caso OMPI No. D2001-1324, en la que se seal:

“The Policy, though, is a limited tool for acting against certain types of cybersquatting, and provides a contractual-based remedy. If there is a “legitimate interest” as that term is defined in the Policy, the Policy precludes transfer of the domain name, even if the use does not seem “legitimate” in the broader understanding of that word. Cf. e-Duction, Inc. v. Zuccarini, WIPO Case No. D2000-1369 <../2000/d2000-1369.html> (February 5, 2001); The Thread.com, LLC v. Poploff, WIPO Case No. D2000-1470 <../2000/d2000-1470.html> (January 5, 2001).”

Del mismo modo, en la Decisin CITGO Petroleum Corporation v Mathews S. Tercsak, Caso OMPI No. D2003-0003 se sealaba:

“The Panel appreciates that the Complainant disapproves of some of the products marketed by the Respondent and finds it uncomfortable that these are being sold through a web site carrying the name “Mystik.” It bears emphasis, however, that the ICANN Policy is “a limited tool for acting against certain types of cybersquatting.” AST Sportswear, Inc.,WIPO Case No. D2001-1324 <../2001/d2001-1324.html>, at page 4. In the present case, the terms of the Policy afford no relief to the Complainant, which must be left to its remedies, if any, under the applicable national laws.”

En suma, una vez que la demandada ha acreditado ser titular de derechos que la legitiman formalmente para hacer uso de la denominacin controvertida, no cabe en principio apreciar la concurrencia de mala fe. La cuestin del aparente incumplimiento contractual por parte de la demandada constituye una cuestin que no debe ser dilucidada mediante este procedimiento, sin perjuicio de que sobre esa cuestin puedan pronunciarse las autoridades judiciales competentes, si alguna de las partes somete el examen de tal cuestin a su conocimiento.

 

7. Decisin

Por las razones expuestas, este Experto desestima la Demanda.


Luis H. de Larramendi
Experto

Fecha: 12 de septiembre, 2006

 

: https://www.internet-law.ru/intlaw/udrp/2006/d2006-0854.html

 

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